Para no olvidar

Ni que decir tiene que yo, perversa de mí, use el deporte para todo eso.
De vez en cuando olvidamos cosas que algunos hemos vivido en mayor o menor medida. Y no deberíamos, el recuerdo es lo único que nos puede hacer agradecer el presente y aferrarnos a él. Sin olvidar por lo que mucha gente tiene que pasar todavía
Con un toque de humor, decir que a quien le tocara mi canastilla iba arreglada
(que quede claro que tenía que estar sindicada)
Este cumulo de barbaridades me las mandó Sonia…. y se quedó tan ancha






