Para Merche
Se ha muerto una amiga. No conocí sus ojos, ni su pelo ni su voz, pero con el tiempo sentí su mirada, noté sus caricias y escuché su risa. Son las cosas de internet, sin haberla visto nunca, ha conseguido entrar en mi vida y formar parte de ella, quizás por eso siempre estará cerca de mi aunque físicamente ya no esté. Espero que estés donde estés, el ronroneo de un gato te acune cuando descanses.
Adios Merche, mi amiga.






